Truman Capote y la importancia de la curiosidad

El autor de A sangre fría reflexiona sobre el poder de aburrirse para mantener la llama de la literatura, y ejemplifica: “Puedo sentarme en un autobús o en un tren y escuchar conversaciones que son terriblemente aburridas, pero las estoy escuchando a escondidas, y eso lo hace fascinante; puedo escuchar todo el día”.

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