La autora de “El niño que perdió la guerra” entre otras novelas históricas, revela su método de escritura: “intento viajar a los claroscuros del ser humano, pero claro tengo que acomodarlo en algún sitio. Los coloco en antes de ayer que es el siglo XX o en hoy porque todos somos hijos del tiempo en que nos toca vivir. Ese es el telón de fondo, mis personajes son gente común”.



