La novelista y ensayista estadounidense hace referencia al poder de la lectura y el narrador: “Si lo piensas mientras lees no puedes habitar tu voz y la del otro al mismo tiempo. Para poder pensar tienes que salirte del libro, entonces eso que llamo narrador interno es esa voz que todos llevamos dentro. Le cedes a tu narrador interno a la otra voz. Esa posesión tiene la posibilidad de cambiarte para siempre pero tienes que estar dispuesto”.



